miércoles, 15 de septiembre de 2010

HISTORIA DE VIDA

María Grajales, como muchas de las mujeres colombianas, es una madre que le ha tocado educar sola a sus tres hijos  de 8, 12 y 15 años, pero a diferencia de tantas, su esposo no la abandono para evadir las responsabilidades o por irse con otra mujer. 

El drama que hoy vive  inicio hace unos 4 años con la muerte de su esposo, quien trabajaba en una empresa privada como mensajero. Desde allí María, con la pequeña ayuda que recibió por parte de la empresa en la que trabajaba su esposo, decidió poner una venta de arepas en la avenida Bolívar.

" sagradamente me levanto a las 5 de la mañana para preparar el desayuno y almuerzo de mis hijos y para llevarlos al colegio. luego, junto con el puestico de arepas, me dirijo a trabajar y me voy a las 10 de la noche todos los días, pero la clave... la clave es hacer las cosas con agrado", dijo colocando la mano abierta sobre su pecho.


Dice que aunque no le alcanza para darse muchos gustos, este trabajito le permite comer y darle el estudio a sus hijos, que para ella eso es lo mas importante y  que a pesar de que el programa creado por el gobierno ( familias en acción) les da un subsidio,  esto no es suficiente.

Son muchas las veces que a María le ha tocado aguantarse los malos tratos por parte de las autoridades, ya que uno de los argumentos con los que ellos pretenden desalojarla son que invade el espacio publico. Aun  así ella decide seguir con su puesto de arepas. " es lo único que tengo para poder sobrevivir, tengo muchas obligaciones; con mis hijos, la comida y los servicios, gracias a mi Diosito que tengo mi casita propia".

Como María, muchas de sus vecinas y amigas también se sostienen con este oficio, Siendo la única fuente de ingreso para los gastos que se demandan en el hogar mensualmente. Según fuentes del DANE, actualmente hay 52.000 personas trabajando con las ventas informales en Armenia.

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